| Brief Description: | PROLOGO A LA PRIMERA EDICION
La preparacion de un diccionario, sea cualquiera la materia sobre que
verse, es una tarea penosa, principalmente, cuando es obra de una sola per-
sona, y se halla siempre expuesta, ademas, a lamentables omisiones, de todo
punto involuntarias y basta inevitables, pOT 10 cual se ha podido decir, con
cierto fundamento, que los diccionarios no son nunca perfectos ni completos.
POT ello, al entregar al publico esta obra no 10 hacemos sin la preocupa-
cion de no habeT llegado, no a la perfeccion suma, que esta es una meta
corrientemente frustrada, sino ni siquiera a aquel grado de perfeccion que
cabe alcanzar, a pesar de lag fallas que son achaque frecuente de toda em-
presa de esta naturaleza, en casos y circunstancias normales.
Nos tranquiliza, no obstante, el convencimiento, hijo dc la expericncia,
de que pOT muchas que fucsen lag deficiencias de nuestro trabajo, no ha-
bria de dejar de teller alguna utilidad para quienes carezcan de un cono-
cimiento del lengua je del derecho 10 suficientemente amplio para no nece-
sitar en este punto de ajeno auxilio. (AI fin y al cabo, log que dedicamos
una actividad mas 0 menos intensa a la redaccion de obras con pretensiones
ilustrativas, 10 hacemos con el deseo de ensefiar al que no sabe, puesto que
el que sabe no necesita que nadie Ie ensefie.)
Pensamos, pOT otra parte, que la utili dad que, en general, se atribuye a
log diccionarios no habra de quebrar en esta ocasion. Este diccionario se ha
escrito -entiendase bien- para quienes 10 necesiten, no para quienes puc-
clan considerarlo superfluo, desde su punto de vista personal, en atencion a
su conocimiento del propio idiom a, del que di jo don Emilio RABASA que
era un debeT ciudadano.
POT 10 que respecta allenguaje del derecho se puede decir, aunque ello
resulte perogrullesco, que debe constituir una preocupacion fundamental para
todo aprendiz de jurista, preocupacion que deben compartir todos log ju-
ristas, sin excepcion, si aspiran a comprender y a seT comprendidos.
Las cuestiones de palabras no son baladlcs, segun el parecer del filosofo
espafiol Jaime BALMES. En relacion con lag multiples actividades del jurista,
un termino inadecuado, una palabra utilizada impropiamente, una expre-
sian equlvoca, no contribuiran, ciertamente, a resolver un problema, a hacer
eficaz una exposicion doctrinal, a sefialar el camino de la verdad en la in-
vestigaci6n cientifica, sino que, For el contrario, seran siempre causa de con-
fusi6n y de fracaso. |